5 consejos para relajarse en el dentista

¿Quién no ha sentido alguna vez aprensión al ir al dentista? Este miedo, denominado estomatofobia, puede llevar al paciente a posponer indefinidamente su cita médica por temor a sufrir durante la consulta. ¿Cuál es el resultado? La atención se retrasa y las urgencias no se tratan a tiempo. Por eso, para evitar cualquier complicación, existen algunos consejos para superar tu fobia y ayudarte a relajarte en el dentista. ¡Descúbralos!

1 de cada 2 franceses tiene miedo de ir al dentista, según un estudio de Opinonway. Miedo al dolor, miedo a la inyección o a los instrumentos… Te lo concedemos, esta consulta nunca es muy alegre. Sin embargo, las revisiones periódicas, al menos una vez al año, son importantes para mantener una buena higiene bucal. Te damos todos los consejos de Clínica dental Urbina que necesitas para relajarte durante tu próxima cita:

Elegir al dentista adecuado

Todo es cuestión de feeling y confianza. Si el trato de tu dentista es amable y tranquilizador, te sentirás automáticamente a gusto. Sin embargo, encontrar al profesional adecuado puede ser un proceso largo. El boca a boca, las opiniones en internet y las plataformas de reservas médicas online pueden ayudarle a hacer la mejor elección.

Comuníquese con su dentista

Hablar te permite desestresarte. Así que no lo interiorice. Si tienes inquietudes y preguntas, exprésalas a tu dentista. No dude en pedirle que le explique los detalles de la consulta del día, así como la posible intervención quirúrgica. Esto le ayudará a comprender y prepararse psicológicamente de antemano.

Desviar la atención

Durante la consulta, piense en otra cosa. Una lista de reproducción relajante, un objeto antiestrés a mano, pensamientos positivos sobre la organización de sus próximas vacaciones o el plato que va a cocinar por la noche… ¿La idea? Distraerte y desviar tu atención para que no estés concentrado en la tarea que tienes entre manos.

Relájese

Meditación, yoga, sofrología… Todas estas prácticas invitan a la relajación y pueden ayudarte a superar el estrés durante la consulta. En el sillón del dentista, inspira y espira tranquilamente, concentrándote únicamente en tu respiración. Tus músculos se relajan, tu mente se tranquiliza y tu ritmo cardíaco se ralentiza. Gracias a este método, la sesión pasará más rápido de lo que imaginas. Estas técnicas de relajación pueden practicarse en cualquier lugar cuando sientas un pico de estrés.

Date una recompensa

Esta técnica milenaria funciona de maravilla. ¿Recuerda los caramelos y golosinas que nos daban cuando éramos niños al final de la consulta del médico? Basándote en este mismo principio, date un capricho después de la consulta. Ir de compras, tomar un café con un amigo o visitar un museo seguro que te anima.

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